Abogacia

El mundo de abogados y leyes suele parecer muy lejano para algunos. Sin embargo, la abogacía es una disciplina a la que más tarde o más temprano en nuestras vidas necesitaremos recurrir. En este artículo trataremos de definirla y de ver en qué momentos es necesario e incluso conveniente recurrir a un abogado.

La Abogacía es una profesión que se supone debería ser  libre e independiente y que presta un servicio a la sociedad y que es incompatible con cualquier actividad que pueda suponer menosprecio de la libertad, la independencia o la dignidad que le son inherentes. Salvando las diferencias que pueden encontrarse en su ejercicio dependiendo del país del que se trate, a grandes rasgos  su finalidad principal consiste en la protección y defensa de los derechos y respeto del cumplimiento de obligaciones que tengan tanto las personas físicas como jurídicas.

Esto implica que no solamente los seres humanos pueden acudir a un abogado sino que también las personas jurídicas, como por ejemplo una empresa, una asociación, un estado, tienen derechos y obligaciones que pueden requerir defensa.

Ejercer la abogacía supone asesorar y defender derechos  e intereses públicos y privados a través de la aplicación tanto de la técnica como de la ciencia jurídica. Además lógicamente se deberá respectar y circunscribir al ordenamiento normativo que la regule en el país que se encuentre. Lo que es común a nivel mundial es que esta disciplina trabaja en aras de lograr la concordia, y el respecto y cumplimiento de los derechos y libertades fundamentales. Todo esto en miras al bien supremo de la Justicia.

Los principios que conducen las relaciones entre cliente-abogado son los de libertad e independencia de los profesionales de la Abogacía y el principio de buena fe. Estos vienen a garantizar una defensa   idónea y rigurosa de los intereses de las personas físicas o jurídicas.

Un abogado es la persona que profesionalmente ejerce la abogacía. Entre sus tareas se encuentran la defensa judicial de un cliente en juicio así como también su defensa en cualquier clase de proceso judicial y o administrativo. Otras tareas no menores están relacionadas con el asesoramiento y consejo en materias jurídica a sus clientes.

Ahora bien, aclarados los conceptos básicos podemos ahora avanzar hacia ver en qué momento nos conviene recurrir a un abogado.

Como habrán podido apreciar son muchísimos los momentos en la vida en los que tal vez deberán recurrir a un asesoramiento jurídico por algo. Por ejemplo, para cuestiones laborales (despidos, renuncias, vacaciones, licencia por maternidad, horas extras, etc), para problemas de índole civil (divorcio, tenencia de sus hijos, sucesiones, herencias), de índole comercial (firma de contratos, creación y disolución de sociedades comerciales), para cuestiones penales (robos, delincuencia, asesinatos). En fin, la lista sigue y sigue. Lo importante es saber que pueden recurrir a un abogado en momentos complicados que pueda sugerirles qué camino tomar de acuerdo a lo que establezcan las leyes de su país.

Sugerimos que cuando necesite de un abogado consulte primero cuál es el más apropiado para su caso. Es decir, opte por un especialista de la rama de la abogacía relacionada con su problema o inquietud.

Si no saben por dónde empezar a buscar les recomendamos empezar por Internet. Hoy en día la red es una fuente excelente de información donde podrán conseguir incluso letrados que le brindarán asesoramiento de manera online. Además podrán consultar en alguno de los tantos foros de abogados, o de derecho que existen a su disposición las 24 horas del día, los 365 días del año. Estos ámbitos podrán resultarles de utilidad cuanto menos para saber qué tipo de profesional se ajusta mejor al perfil que está necesitando. Además la Internet le acerca la posibilidad de poder tener acceso a asesoramiento gratuito en materia jurídica lo cual también puede resultarles interesante.

No dude en consultar a un abogado si siente que alguno de sus derechos está siendo violado o si es acusado de algún delito que no cometió. Además si tienen dudas acerca de un procedimiento o accionar también es recomendable consultar con un letrado para quedarse tranquilo que están obrando de acuerdo al derecho vigente.

La abogacía está allí para servirles y asistirles en los momentos que tengan que acercar el mundo jurídico a su vida.

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